Desde el umbral de esta ventana
¡te admiro!
veo caer el atardecer, lentamente;
¡acechando ya! la noche,
donde mis pensamientos
son más nefastos;
¡insomnio.. insomnio!
me has causado,
desde aquel instante
en que te encontré,
desde entonces
para mí,
quererte en silencio
es mi derroche,
como un reproche.
¡te admiro!
veo caer el atardecer, lentamente;
¡acechando ya! la noche,
donde mis pensamientos
son más nefastos;
¡insomnio.. insomnio!
me has causado,
desde aquel instante
en que te encontré,
desde entonces
para mí,
quererte en silencio
es mi derroche,
como un reproche.
No sé si es que estoy flaqueando,
con mi inspiración
o es que acaso es, una ineptitud;
de mis sentidos
que cuando queriendo quererte,
no me animo a fluir,
aquellas palabras;
que con pudor
el corazón emerge.
¡Oh, Mi hermosa mujer!
de sutil piel,
tan delicada como
un vaso de cristal;
aroma delicioso que despide
de tú cuerpo,
son jazmines para mí;
¡que embriagante es!,
la pureza misma de tu alma.
Por: Juan Jose Curicama Naula
"El por Siempre Ulises"
Odisea de un Amor Nefasto
Quito - Ecuador
de sutil piel,
tan delicada como
un vaso de cristal;
aroma delicioso que despide
de tú cuerpo,
son jazmines para mí;
¡que embriagante es!,
la pureza misma de tu alma.
Por: Juan Jose Curicama Naula
"El por Siempre Ulises"
Odisea de un Amor Nefasto
Quito - Ecuador
