¡He aquí otra vez,
al pie de tú ventana!
buscando el consuelo,
que hurta la paz;
contemplo tus desvíos,
y adoro tus desdenes,
es la fuerza que me une;
energía misteriosa,
que vigoriza el afán.
al pie de tú ventana!
buscando el consuelo,
que hurta la paz;
contemplo tus desvíos,
y adoro tus desdenes,
es la fuerza que me une;
energía misteriosa,
que vigoriza el afán.
Concesión venerable
de lucha bohemia,
cautivante mujer,
no desesperéis
mi ansiedad;
juntad,
tú alma a la mía,
salvadme de la hoguera;
no resisto más,
tener tus divinos ojos,
tan lejos de los míos;
venid por piedad,
ya la nostalgia explotara.
Definitivamente;
es toda la fuerza
que expande,
un corazón enamorado;
venid conmigo esta vez,
para poderte decir,
lo que siento en el fondo;
no dejes que sufra más,
ya tú ausencia basta;
traed la ilusión,
que formo vuestro corazón.
No matéis, vida mía,
la soñolienta albura,
que derrama el alma;
ama como tal,
y venid hacia mí;
glorificad,
la pasión ansiada,
no temáis,
venid junto a mí,
y albergad la paz
juntando el cielo y tierra,
hacia el edén prometido,
que os nombró,
vuestro padre celestial.
Por: Juan Jose Curicama Naula
"El por Siempre Ulises"
Odisea de un Amor Nefasto
Quito - Ecuador
