BIENVENID@S

Estimad@s Amig@s
† † † † † †
† † † † † † Es, este mi delirio de palabras que enfocan la debilidad, fortaleza y en si, me vuleve un loco creador, un poeta que derrama del corazon, inutilies nostalgias....!!!!! † † † † † †

sábado, 17 de enero de 2026

Nocturno

¡He aquí otra vez,
al pie de tú ventana!
buscando el consuelo,
que hurta la paz;
contemplo tus desvíos,
y adoro tus desdenes,
es la fuerza que me une;
energía misteriosa,
que vigoriza el afán.

Concesión venerable
de lucha bohemia,
cautivante mujer,
no desesperéis
mi ansiedad;
juntad,
tú alma a la mía,
salvadme de la hoguera;
no resisto más,
tener tus divinos ojos,
tan lejos de los míos;
venid por piedad,
ya la nostalgia explotara.

Definitivamente;
es toda la fuerza
que expande,
un corazón enamorado;
venid conmigo esta vez,
para poderte decir,
lo que siento en el fondo;
no dejes que sufra más,
ya tú ausencia basta;
traed la ilusión,
que formo vuestro corazón.

No matéis, vida mía,
la soñolienta albura,
que derrama el alma;
ama como tal,
y venid hacia mí;
glorificad,
la pasión ansiada,
no temáis,
venid junto a mí,
y albergad la paz
juntando el cielo y tierra,
hacia el edén prometido,
que os nombró,
vuestro padre celestial.

Por: Juan Jose Curicama Naula
"El por Siempre Ulises"
Odisea de un Amor Nefasto
Quito - Ecuador



viernes, 16 de enero de 2026

Anunciada Muerte

Me has dicho, que estoy muerto,
pero no ves acaso, que aún vivo,
no sé si solo es mi cuerpo, el que existe,
o aún estoy con la energía viva,
que es mi espíritu.

Que en esta vida terrena,
es mucha la nostalgia eterna,
que en mi carcome internamente
como un sol naciente
a la madrugada.

Siento la sangre
correr por mis venas,
o es la sensación
frontal de mi pasión,
brotada como un haz de luz
en desesperación,
causando vagas
esperanzas a las penas
mías, sin oportunidad
de rectificar está muerte agónica,
que asfixiante, me tortura.

Por: Juan Jose Curicama Naula
"El por Siempre Ulises"
Odisea de un Amor Nefasto
Quito - Ecuador


jueves, 15 de enero de 2026

Cándida Mía

Candores de dulces
reflejos que exaltan;
armoniosas melodías
que tus labios brotan,
eres tierna como el rocío,
que en mi exhorta,
alucinaciones de vagas esperanzas,
que cautivo está;
lontananza estrella mía, 
cautivante mujer;
inmensa ventura me causas,
cuando voy por doquier,
ninfa mía, cual es tú ilusión,
pues pasión me causa
admirarte, con gran sensación,
provocándome gran acción.

¡Ah mujer mía!
¿dónde estabas?
cuando yo necesitaba de ti;
aquel regocijo de sosiego,
que salía a lucir dentro de ti,
con gran embeleso;
cautivaste las nostálgicas noches,
obligándome a ser
como soy en mis derroches;
simas infinitas,
crean imaginación.

Borrando las más candentes
inspiraciones en un entorno de silencio;
carcomiéndome a solas,
numerosas palabras desvanecidas,
en potestad,
alucinando vagas esperanzas,
tales zafras vividas;
mendigando un poco de ansiedad;
que ilusa profana mi sacro corazón,
derramándose por tú belleza
esplendorosa que transmites,
... ese gran pundonor,
que a nadie las distes,
solo queda ahora en ti,
 la gracia de la razón.

Cándida mujer, de ojos apacibles,
augurio de mis noches increíbles;
tangible como una rosa primorosa;
afable rostro, divina y hermosa;
luz cautiva que emerges de la nada,
iluminando mi lecho
que se incrusta como espada;
¡nunca dejes que mueran!
los destellos de tú pureza,
mí añorada mujer,
que en ti brota
dulce aroma de cereza.

Vedado quedó en mí, el corazón;
extasiado y lleno de esperanzas mágicas;
rociado queda ya, el alma,
con tú fragancia omnipotente que a la vez,
la embriagas;
ninfa mía,
tan mía,
como el aire que aspiro
inquieta queda mi razón,
cautivante mía,
para ti no hay,
más que estás palabras,
anidadas de lo más profundo
que asombra,
al corazón.

Por: Juan Jose Curicama Naula
"El por Siempre Ulises"
Odisea de un Amor Nefasto
Quito - Ecuador


miércoles, 14 de enero de 2026

Fantasma Misterioso

Soy un solitario hombre,
que vaga por las noches,
triste y mofado,
por los demás;
sin ventura alguna,
huyo del cruel manifiesto,
marcado a mi suerte;
buscando sosiego,
en aquel lóbrego
misterioso;
¡bajo un árbol
me encontraba!
disgustado;
soñoliento,
con vagas esperanzas,
de vivir.

¡De repente!
una mano misteriosa
acariciaba mi cabellera;
y una voz suave y refinada,
tocaba mis oídos;
y me decía:
¡cobarde!
“porque te has dejado
vencer tan pronto”
y como arte de magia,
ya nada escuchaba luego;
ni siquiera el zumbar,
de la brisa,
o el lamento mío,
que siempre era frecuente;
es así, cuando
desesperado
corrí,
hacia mi pobre aposento.

Era verdad,
la nostalgia
de la desidia
me estaba
acosando;
consumiendo,
como un burdo 
y grotesco desafío,
era difícil de aceptarlo,
¡pues! nada podía,
contra mí propia
voluntad;
¡sin embargo!
las voces de un fantasma,
perdido en su mundo,
gimoteaba
su desdicha;
abriendo la luz
de la esperanza.

Era una alma en pena;
que odiaba ver al hombre,
arrastrar su orgullo,
sin compasión
a la derriba,
era aquella alma que rindió,
tributo a esta vida ajena;
¡qué alma tan generosa!
apiadarse
de quien más necesita,
sin pedir a cambio, nada;
¡delirante ser a ti me consagro!
por ser tan esplendorosa
y bondadosa a la vez.

Por: Juan Jose Curicama Naula
"El por Siempre Ulises"
Odisea de un Amor Nefasto
Quito - Ecuador



martes, 13 de enero de 2026

Donde Estas

¡Dónde estás amor espectral!
que con tanta ansia,
mi corazón te busca,
¡donde está!
esa sonrisa
que dibuja en sus labios,
y que a los míos,
las provoquen;
¡donde están!
sus divinas pupilas,
que mis ojos quieren ver;
¡donde está!
esa lírica voz,
que mis oídos,
quieren deleitarse;
¡donde está, su cuerpo!
que cuando la abrazo,
en mi se desvanece en la nada;
¡donde está!
la amante mujer,
que en mis pensamientos,
siempre está;
es un sueño nada más,
ya pronto despertare de aquel.

Eres real o simplemente,
eres el encanto,
del sueño más ínfimo,
que en mi se plasma,
las formas de tú imagen
en plena soledad.

Por: Juan Jose Curicama Naula
"El por Siempre Ulises"
Odisea de un Amor Nefasto
Quito - Ecuador


lunes, 12 de enero de 2026

Lucero Fugaz

Lucero mío, fulgor intenso,
que iluminas por la noches;
guíame a la esperanza,
que aun retiene el alma,
sosegame con tú ventura,
envuélveme con embelesos.

Eres la luz profunda,
compañera de mi soledad;
en ti solamente confío,
ya los demás me engañaron,
con destreza y fatal burla,
que consecuentemente lastima.

Fugaz lucero,
te pareces a un forastero,
que llega y desaparece
a la vez
pero nada es comparado,
lo hermoso de tú esplendor;
a la distancia,
eres la pura materia
incandescente,
que jamás fenecerá en mí.

Por: Juan Jose Curicama Naula
"El por Siempre Ulises"
Odisea de un Amor Nefasto
Quito - Ecuador


Vagabundo

Que soy un vulgar vagabundo,
¡comentan¡
las personas que tientan,
las amarguras que brotan
sus insignificantes palabras
de su vida corta.

Puedo ser un callejero,
pero con un inmenso ideal duradero;
donde las pocas palabras
que emerjo, serán solo euforias,
para aquellos que desgracian
mi existencia .

Soy aquel que engrandeció el espíritu,
con mucho ímpetu,
¡ese soy yo!
un vagabundo sin causa; 
pero, no ven,
siquiera a su contorno lo que pasa,
he injurian mi alma.

Son personas bastas y vacías,
que se conforman
con sus visones cortas,
que aun, siquiera pueden
mirar su necia sombra,
que tan cerca
se encuentra y recobra vida,
es aquel ego que no son castos.

Por: Juan Jose Curicama Naula
"El por Siempre Ulises"
Odisea de un Amor Nefasto
Quito - Ecuador



domingo, 11 de enero de 2026

Candor que se Escurrió

¡Ay qué vida!
¡más absurda la mía!
queriendo escapar de aquellos
que me amaron algún día,
teniendo en cuenta ciertos
perplejos de estima baja;
huyo a lo más frecuente
que es el desmadre de una paja;
absoluta misericordia
reflejada en mi noches locas,
tan locas y sombrías
que para aquellas son pocas.

Para mí ya todo termino,
ya solo queda, tus recuerdos;
aquellas palabras
que nunca pudieron brotar;
solo queda en ti,
untada de este orgullo;
donde padeciste al no escuchar
de estos labios, ¡un te amo!
los roces de tú espíritu con el mío;
solo yo lo sentía, con más ánimo,
inspiración pura, que nunca moriría,
fuiste una, pero siempre la mejor;
ninfa dorada que en mi regazo
siempre estabas; te imaginaba
como esculturas de hielo;
que se derretían entre mis brazos;
soy un ser diferente, y no el peor;
astrales rosas te puse,
bajo tus pies, mas sin embargo,
fue un engañoso sueño.

¡Alcanzarte ya!
mi dulce estrella quiero,
pero no puedo,
los miedos me asaltan,
las palabras son vanas, 
y me ahogo,
en una zafra de agua,
que finamente escogí para ti;
xerófilo silvestre que en ti vaga
la discordia de lo más inmundo,
acechado como corrientes de aire,
que nunca has reclamado;
nada más admirable
como aquella planta soy,
tan recia en veces,
demostrando un alto grado furor,
de grandeza;
desde entonces, regocijado, 
como flores en un cántaro de barro, 
me encuentro,
en el altar de imperios creados
por voces de quebranto.

Por: Juan Jose Curicama Naula
"El por Siempre Ulises"
Odisea de un Amor Nefasto
Quito - Ecuador


sábado, 10 de enero de 2026

Siempre Estas Allí

Me cuesta tanto imaginarte,
me cuesta tanto contemplarte,
pero más me cuesta amarte,
con gran expresión de baluarte.

¡Donde está, mi amada!
¡donde está, el hada!
que en mi quedo su faz,
que imagina, mi
pensamiento pertinaz;
¡donde siempre estás ....!

Me envuelvo en la ilusión,
en donde en constancia, está la pasión,
de un día encontrarte;
tan bella y pura como un arte,
cubierta de fino lino,
tu rostro tan divino.

¡Donde está, la musa!
que en mi corazón
es la intrusa,
jadeando
un inmenso grito,
implorando
que vengas pronto.

Pues, hechizado
quedó el corazón,
¡eh! ¡acércate pronto!
con más razón,
que el alma mía
gime y llora,
al llegar la aurora.

Por: Juan Jose Curicama Naula
"El por Siempre Ulises"
Odisea de un Amor Nefasto
Quito - Ecuador
 

viernes, 9 de enero de 2026

Amor Prohibido

¡Oh mujer!
encanto del ayer,
te busco por doquier,
y aun, no te encuentro;
quien te secuestro,
amante mía.

A donde fuiste,
señora mía,
¡a donde!
que hoy mi alma,
atesorándote vive.

Sé que los seres como nosotros,
siempre amamos en secreto,
¡siempre!
y ese, es el gran error,
¡queremos a hurtadillas!

¿Qué falta de confianza?
sé que en tú hogar,
todo era desidia,
lamentos y más lamentos,
donde más se profundizaba
el rencor,
y envenenaba el alma.

Amante mía, 
me es cruel haberte amado;
pero más cruel es:
haber sido el fruto de engaños;
si bien es cierto la Biblia dice:
“no deseéis la mujer de tu prójimo”.

Pero en los dos;
cabía más que un infierno,
porque el calor que brotábamos,
era más intenso,
que los amores permitidos.

Ya en nosotros ungía,
el maléfico sarcasmo,
que denotaba misterio,
la fuente viva del engaño,
el edén de placeres,
la luz perdida al horizonte,
¡que pronunciaba!
la última esperanza,
pero ninguno de los dos,
reconocíamos,
el gran dolor que transmitía,
la infidelidad;
¿qué clase de seres hemos sido?
acabar la ilusión,
de quienes en nosotros confiaron,
lastimando a fuego lento, 
sofocando la razón de vivir.

¡En mí,
nada de eso me abrumaba!
en aquellos momentos,
solo importaba,
el calor de su piel,
los besos apasionantes,
que consumía los míos,
el fulgor intenso,
que emitía de sus ojos,
sus rizos cabellos,
que cobijaba nuestro lecho;
días aquellos de fragante,
aroma pasional,
descubrimos el amor prohibido;
tan prohibido, que no se si los Dioses del
amor, perdone está calumniante lujuria.

Por: Juan Jose Curicama Naula
"El por Siempre Ulises"
Odisea de un Amor Nefasto
Quito - Ecuador


jueves, 8 de enero de 2026

La Muerte

Misteriosa y muda,
como aquel frió cemento,
que encierra en mi lamento,
¡estas allí! como un sepulcro, pálida y muda.

¡Estas allí! en aquel hoyo,
sigilosa, cobijada de tinieblas,
y encerrada en esta cruda realidad,
¡te beso! pero eres brisa,
te abrazo y no te siento,
mezquina como sombra pasajera.

Oigo tus gemidos, llanto incontrolable,
¡ya no llores alma mía!
que mi cuerpo aun no expira.

Eres como aquel cuadro
que se pinta en mi alcoba,
tan profunda, postrada
como una diosa, necesito poseerte,
que más queda; te tengo y no te tengo.
necesito de ti, aquel alivio,
que calme esta delirante angustia.

¡Padeciste alguna vez!
pero aun no mueres en mí,
¡es tan grande, esta huella!
no dejare incansable espíritu,
que te alejes de mí;
no es tan fácil, dejarme solo,
no sientas que soy una tortura,
simplemente soy aquel ente,
que deambulante, requiere de tu ser,
estas palabras son tuyas y mías,
mías y tuyas eternamente.

Por: Juan Jose Curicama Naula
"El por Siempre Ulises"
Odisea de un Amor Nefasto
Quito - Ecuador



martes, 6 de enero de 2026

Enternecida Mía

Desde el umbral de esta ventana
¡te admiro!
veo caer el atardecer, lentamente;
¡acechando ya! la noche,
donde mis pensamientos
son más nefastos;
¡insomnio.. insomnio!
me has causado,
desde aquel instante
en que te encontré,
desde entonces
para mí,
quererte en silencio
es mi derroche,
como un reproche.

No sé si es que estoy flaqueando,
con mi inspiración
o es que acaso es, una ineptitud;
de mis sentidos
que cuando queriendo quererte,
no me animo a fluir,
aquellas palabras;
que con pudor
el corazón emerge.

¡Oh, Mi hermosa mujer!
de sutil piel,
tan delicada como
un vaso de cristal;
aroma delicioso que despide
de tú cuerpo,
son jazmines para mí;
¡que embriagante es!,
la pureza misma de tu alma.

Por: Juan Jose Curicama Naula
"El por Siempre Ulises"
Odisea de un Amor Nefasto
Quito - Ecuador



lunes, 5 de enero de 2026

Inocencia Atormentada

A la sombra de un árbol;
se encuentra
aquel niño miserable,
con su vocecita quebrantable,
y lágrimas que corrían
en sus rosadas mejillas,
como si hubiera padecido
de maltrato;
se me entumecía el alma,
se me partía el corazón;
pues nada se puede hacer;
solo queda, preguntarme,
¿quién sería ese infame ser,
que lo corrió?
donde desechando su ira,
se complacía de su ignorancia;
lastimando su débil y delicado
cuerpecito infantil.

¡Quien entiende!
a tales personajes absurdos
que echan su locura,
en un inocente vástago;
de sensible corazón,
y rostro angelical,
que simplemente juega
y vuela imaginación,
buscando un cielo,
lleno de compasión,
para su protección.

Por: Juan Jose Curicama Naula
"El por Siempre Ulises"
Odisea de un Amor Nefasto
Quito - Ecuador



Triste Realidad

¡Gritos de libertad!
hoy proclamo
con la frente muy en alto,
y puños de revolución;
soy uno más,
de esta sociedad arcana,
que paga sus tributos,
y recibe despojos;
la insaciable causa del poder,
ha causado destrozos, autonomías,
desvaríos, muertes incompetentes.
Ya nada puede con ella,
ni gritos, ni lamentos,
pues ¡eh aquí!
el soñador de una tierra libre,
con fragmentos de guerra,
y brazos suntuosos,
que denota un elogio
palpable a la justicia;
solamente la porfía
y la lucha deleitara mi ser,
dadivoso y ufano,
emergeré las frases de libertad.

Esta es la triste y cruda realidad,
no visto de etiqueta,
ni llevo portafolio,
soy humilde,
con el alma soñadora,
que expande por doquier,
la profecía ansiada,
el tronar de las guitarras
y dulces melodías;
ese soy yo,
quien enfoca su propia ilusión.

Un fulgor al ocaso,
me espera con ansia,
ansia loca de mente abierta,
no doblegare mi espíritu,
del poder lograr,
¡la existencia de surcos!,
no podrán opacar
los pasos,
mucho menos
los pensamientos,
que engrandece al hombre; 
por su ideal,
¡ni después de muerto,
lograran silenciarme!.

¡No Sucumbiré!
de esta monotonía grotesca,
que abusa de la ingenuidad,
injustamente,
ya está basura social, 
pronto acabara al fin,
y el áureo maravilloso,
de la mañana,
expandirá sus rayos
y bañara de oros,
y junto a la libre expresión:
¡gritare!
¡Por siempre libertad!
¡Por siempre libre!
¡Por siempre Ulises!

Por: Juan Jose Curicama Naula
"El por Siempre Ulises"
Odisea de un Amor Nefasto
Quito - Ecuador



domingo, 4 de enero de 2026

Un Negro Mártir

Voy divagando
como misteriosa sombra
por las noches;
las caricias más vanas
de la oscuridad
en pleno reproche;
no es mi imaginación,
es la sensación
de mi acabada esperanza;
envuelta de temores y tedios,
proclamando la inexistencia de algo;
¡en ella! alcanzan,
los más angustiosos derroches,
de impune soledad;
que mata sin piedad,
en esta edad;
desvanecida hacia un holocausto
de angustias y horrores.

Fatalidad de engaños,
conseguiste que el alma mía,
llegue a ser derrotada, al pasar los años,
con palabras de hipocresía,
que repugna y desprecia,
y en ti, es denotada,
hacia lo más sarcástico,
donde es más resistente,
aquel error incipiente,
¡es esa! 
la necia, la repudiable y la miserable sabiduría;
engarzando a un doble entendimiento
sus farsas promesas que embaucarían,
a los seres más nefastos
de esta corroída tierra;
que viene desde hace mucho tiempo,
sin emprendimiento.

Me estoy alimentando
de aquellos misterios;
donde en mí, todo es:
nostalgias sin rumbo;
¡parece que en mí!
absolutamente todo, todo es turbio,
como se torna un desquiciado
a su loca necedad,
cuando cree haber visto
una mágica ansiedad,
cubierta de matices,
que vendan a los ojos,
ojos que plenamente,
están ciegos, para sus ingenios,
¡oh cielos! ¿que esta, ocurriéndome?
me encierro en mi mundo,
sin saber que causas
han afectado este indulto,
que ahora es tan inculto,
y hoy estoy de luto.

Voy hacia cielos infinitos,
donde vuela mi mente,
donde finjo un paraíso
de arrobamientos,
que en mí; todos los sentidos
dejan inquietos;
este místico vuelo,
me ha encadenado tan fuerte,
que ahora siento
que ya todo es en vano,
¡se a quedado el alma sola!
netamente sola, el alma mía,
ya mi cuerpo yace,
recio en aquella tumba, 
sin más dolores,
sin más temores
y en plena calma;
en aquel féretro frío
y sombrío, que incita escalofrío.

El espíritu mío,
¡ya no está conmigo!
¡ya no está conmigo!
¿por qué has dejado
el cuerpo inerte?,
¿por qué no has dejado
que ame el corazón?
que palpitante estaba
por aquella ilusión,
¡ya no estás conmigo!
¡ya no estás conmigo!
¿a dónde fuiste alma mía?
¿en dónde te escondiste?
que otra desilusión
estás pretendiendo causar;
quien sabe,
¿acaso estás en otro cuerpo?
que en mí, la lógica
aun desacierta este placer;
que es humillante, ante este ser
que esta zollipo.

Bajo aquellos mantos
negros me escondo,
de la miserable caricia
que rodea mis ensueños,
¡ahí estoy moribundo!
con el espíritu solitario,
tratando de seguir un áureo
cuento, que a lo mejor aludiría,
como un encanto; de lo contrario
cundiría empeños,
¡empeños siniestros!
hacia un desahució
que un día quedará opacado,
en esta basta tierra; convirtiéndose
en pequeñas porciones de materia;
aquellas diminutas partículas
que no dejaran de cesar,
hasta el día de aquel fin;
prevaleciendo los ideales,
que riega el pensamiento.

¿Qué demonios está ocasionando
esta frustración?
que lentamente atormenta
el cerebro, ocasionando misterioso dolor;
¿qué es esto?
es que hasta los alaridos
de fieros animales desconocidos,
se lamentan;
como anunciando
la llegada de la tempestad,
o es el fin, de esta vida
terrena, descuartizada en dos,
de macabra obsesión,
desorbitado como aquella lumbre
de poco calor;
es este el juego,
siniestro que convierte
en especulación, ¡todo este engaño!
enredando en mi mente, ¡sin piedad!

¿A cuántos seres débiles,
está consumiendo esta pesadilla?
o es acaso la muerte,
que está en acecho
junto a mis espaldas,
se incrustando, como espadas,
engañándome con fatales,
sarcasmos de querella;
son estos los temores
que lastiman como puñales,
alojándose lentamente
y opacando mi recia vida,
amargándome,
como si fuera
un cuerpo sin cabida,
¡maldito miedo!
¿acaso no tienes alguien
mas superior, que te atemorice?
y dejes ya en paz
a este nefasto ser, sin augurios,
ya deja de perseguirme con tú negra
sombra, en estos calvarios,
que siempre es agobiante.

Por: Juan Jose Curicama Naula
"El por Siempre Ulises"
Odisea de un Amor Nefasto
Quito - Ecuador


viernes, 2 de enero de 2026

Para Ti

¡Perdona amada mía!
esté amor,
que hasta mí, ha venido.

¡Perdona!
porque sin tú consentimiento,
te amado en silencio.

¡Perdona!
ya el corazón, a ti prefiere;
son tus ojos los hechiceros,
que a los míos cautivaron;
tus labios carmesínos y sensuales,
a mis labios las provocan.

¡Perdona!
no podía contener más,
este angustioso tedio que en mi consumía.

Pues tú belleza, tan divina,
que tan cerca la apreciaba
me quitaba el aliento
y enredaba el pensamiento,
ya nada te decía,
simplemente evocaba;
un suspiro alentador.

Perdona
la nostalgia del corazón;
que palpitante
y exorbitante
late muy fuerte;
agolpando mí pecho,
como queriendo escapar,
para unirse a tu pecho.

¡Perdona este delirio!
déjame que me humille a tus pies;
para implorarte de rodillas
y expresarte el gran amor
que hay en mí.

Perdóname dulce mía,
si este amor,
algún día te hace llorar,
perdona no es mi intención,
es culpa de la desesperación.

Por: Juan Jose Curicama Naula
"El por Siempre Ulises"
Odisea de un Amor Nefasto
Quito - Ecuador



No nos Callaran

No somos judíos,
tampoco bastardos;
somos personas
de pueblo que lucha,
contra la represión,
y abuso social;
déjenos vivir,
no somos falsos,
pregoneros.

El vestido que presume
nuestros cuerpos,
representa la obscura
realidad del hombre,
y la libertad,
del libre pensamiento,
que a pocos resplandece
su fulgor;
amamos el preludio, 
como ama el creyente a su Dios;
jamás seremos esclavos
de engañosas palabras;
no nos cautivaran,
con falsas promesas,
y no nos callaran
nuestras voces de justicia,
en contra de este sistema
degradante.
¡Por siempre libre!
¡Por siempre libertad!
¡Por siempre Ulises!

Por: Juan Jose Curicama Naula
"El por Siempre Ulises"
Odisea de un Amor Nefasto
Quito - Ecuador



 

jueves, 1 de enero de 2026

Delirio Masivo

Espeso aire que ahoga la ilusión,
pretendes quitarme mi corazón;
recio y mustio venerare la pasión,
que osas socapar la dicha de razón;
rendido del cansancio triunfare,
sin trémulo de orgullo feneceré;
la injusta versión del fanatismo,
desdén de culpas, fatalidad vulgar.

Vértigo anormal,
de palabras capciosas,
es brío mocional,
de la esquivez social,
de materia pertinaz,
que encubre la duda,
de palabra muda,
que desprecia.

Todo esto es demencia,
sin fundamento,
que en mi se forma
como gran lamento.

Por: Juan Jose Curicama Naula
"El por Siempre Ulises"
Odisea de un Amor Nefasto
Quito - Ecuador



Portada de la Obra

Portada de la Obra
Poesía Inedita