BIENVENID@S

Estimad@s Amig@s
† † † † † †
† † † † † † Es, este mi delirio de palabras que enfocan la debilidad, fortaleza y en si, me vuleve un loco creador, un poeta que derrama del corazon, inutilies nostalgias....!!!!! † † † † † †

viernes, 30 de enero de 2026

Un Filtro de Realidad

¡Hay días!
que la incidencia,
causa presencia,
hacia ciertas culpabilidades,
emprendidas a disgustos,
¡hay esos días!,
que por muy monótonos, fastidiosos,
legendarios, sin llenar
sabiduría autónoma, 
pero quienes juzgan el mal,
nadie sabe del porqué,
¡acaso eres tú, quien sabe!
el otro lado de la cara mártir,
que se desvanece,
con tanta constancia sin piedad,
donde perfora el vientre, y excita soledad.

Hay días venturos, días de clamor,
hacia la vida,
justificando, exaltación de pundonor,
que engrandece su furor,
con gran valor.

Pero hay días tan tediosos, días tenebrosos,
que a lo mejor, cundiría la miseria,
por solo mirarte al espejo,
proporcionas tanta desigualdad,
que confundido está en tú interior,
con inmenso ardor.

Pero que hablar, de esos días placenteros,
generosos, que en ti,
se recata todo bien sin mal,
ausente de malas vibraciones,
lleno de magnificencia,
contento,
por ser uno más,
¡que iluso se engaña!.

Ciertamente que confundidos están,
los seres de está paradisíaca tierra,
no saben qué camino surcar,
entorpecidos por su angustia,
¡no quieren renunciar!
¿entonces, para que,
mendigar tanta felicidad?
¿para qué engañar,
a los sentidos
con vanas sensaciones?

¿Es justo o no?,
saber que se tiene razón
y ser reprehendido,
pues nadie puede repartir
milagros sin ser,
el verdadero maestro,
y tampoco eres nadie,
para juzgar mi reproche,
de amargura,
¡que insignificante es!,
para ti y los demás.

¡Que me miras!,
¡no soy yo!
el que propago desventuras,
¡mírate!,
no vez que eres tú,
ese sarcástico ser,
¡que perdiendo está!
tanto pensamiento;
¡mírate!
y veras que no soy yo,
que destroza el panorama,
por mi lamentable pobreza,
hay demonios ocultos
en tú interior,
sin embargo no lo sabes.

¡Y ahora qué!
sientes esas mismas ganas
de aborrecerme,
o ya te diste cuenta,
que el que apesta no soy yo,
no son mis ideales,
son tus absurdas hipocresías,
derramadas del agujero del mal,
y poseídas en ti.

Que lamentable son estos hechos
sin circunstancias,
¡la sociedad!
en veces bien y en veces mal,
pero que más da,
solo eres el destrozo de partículas,
desprendidas de aquel antro.

¿Puede el bien acabar
con todos los errores?
¿puede el mal brotar
tantos desengaños?
¿puede el bien aprehender
mas sonrisas?
¿puede el mal mendigar
un poco de amor?.

Yo creo y estoy seguro,
que estas dos palabras,
serán equitativas en este mundo,
que en veces bien y en veces mal,
pero siempre juntas,
a lo mejor como Abel y Caín,
que si alguno se desborda,
más allá de lo permitido,
de seguro llenara,
de paradisíacos panoramas
o desastres catastróficos,

En fin, no soy yo el Dios;
¡es el! el que debe juzgar,
siempre en nosotros esta,
el maestro de los maestros,
ya sea benigno o maligno,
para este mundo corroído;
y en fin,
el universo en sus manos estará,
demostrando el dolor,
que provoca la lucha;
son fuertes estos guerreros
que al final mostraran,
la maqueta construida o destruida.

Surgirá entonces el carisma,
que encierra circunstancia,
para todo aquel ser,
que en constancia permanece en paz,
o saldrá esa negra y perturbarte demencia,
que al hombre la ambición ciega
por todo su contorno.

¿Qué será?
nadie tiene idea, por el destrozo,
o por el paradisíaco fin,
de esta existencial inmundicia,
yo tengo que meditarlo
y sacar una breve conclusión,
los demás no sé, hacia donde van,
¡no me interesan tampoco!
porque ni caso me han hecho,
yo seguiré surcando caminos,
del bien o del mal,
¿qué será de mí?
¿qué será de mí?,
¿tú lo sabes?,
¿pero que estoy preguntando?,
si yo no lo sé ¡peor tú!
pero ni siquiera
se han dado cuenta que estoy con ellos.

Que es esto, ¡escúchame!
no estás jugando con mi mente, ¡verdad!
pues fíjate, soy más fuerte que tú,
sabes que no puedes derrotarme,
con tus vagas palabras;
no me hagan caso,
solo estoy caótico y delirante,
que más puede dar este insolente;
más que amargura doliente. 

Despierta y escucha dentro de mi consiente;
no creas que es la masturbación de mis ojos,
que poco o nada es creciente, en esta sociedad,
que desborda enjambre de desquicios.
Juraría que en mí,
nada interesa,
¡porque importa más, el que muerto está!,
sepultado en aquellas frías cavernas, 
que por fin descansa;
aquel ser bueno o malo que ahora está,
en los recuerdos.

¿Pero porque decir que está
en tus recuerdos, entonces?,
si ni siquiera lo tienes
en tus pensamientos,
y haces burla de su sueño eterno,
y si no fuera por aquellas lapidas,
que grabados están sus nombres,
absolutamente nadie,
los habría tomado en cuenta;
mejor deja de ser lastimero,
y vive tú realidad,
que es más pesada
que la tortura de tus hipocresías.

No provoques más nauseas,
que no te sienta bien, ¡el fingir!
¿quien te puede creer en este mundo?
que esta lleno de locos y ambiciosos seres,
capaces de postrarnos a la esclavitud;
todos somos incrédulos, no derrames más,
esas lagrimas cínicas que simplemente refleja,
el repudio a los demás;
no notas acaso, que el muerto,
¡ahora soy yo!
¡mira!
describe en mi, esta miserable soledad,
que en mi, se propaga y está postrada;
¡esta acabó mi existencia!
¡basta ya!
de esos lamentos fingidos,
no llores más por mi, en este mundo cruel,
lleno de avarientos y lleno de corruptos,
solo puede quedar,
tu negra necedad insoportable.

“El mundo esta lleno de idolatras, ciegos, mudos e inhumanos seres en pleno caos, postrados al sometimiento de la fe y el orgullo”

Por Juan Jose Curicama Naula
"El por Siempre Ulises"
Odisea de un Amor Nefasto
Quito - Ecuador


jueves, 29 de enero de 2026

Inmundo Ser

No dejes ser superdotado,
que está tierra mustia,
se extinga en la nada;
eres como esos políticos,
que engrandece corrupción;
eres como una máquina, 
sin sentimiento;
eres como aquel monstruo, 
que paraliza los sentidos.

¡Estúpido ser! no dañes más, está tierra,
llena de bendiciones;
¿porque eres tan cruel?
que aplacar quieres
con tu seño demoníaco,
el castigo tembloroso,
que en ti emerge cierta malicia;
ser sin sentido ¡ya basta!,
no dañes más,
este paradisíaco mundo;
deja de presumir,
tu intelecto destructivo.

Juraría que eres un monigote,
sin cuerpo, sin espíritu,
sin lamentos, sin dolor,
no dejes que este mundo se corrompa;
ya en mi tiembla de angustia.

No... no por favor,
te ruego tengas piedad,
y detengas tu ansiedad,
deja de acecharnos,
con tu negra visión,
ignota e insignificante
saciedad desventurada.

Por Juan Jose Curicama Naula
"El por Siempre Ulises"
Odisea de un Amor Nefasto
Quito - Ecuador


miércoles, 28 de enero de 2026

Silencio

Busco en mi soledad, la paz interna;
sin embargo ya todo se consume en mis entrañas;
las vanas semillas, sembradas en el ático,
me brotaron ausencia de gran dolencia.

En este silencio, casi siento,
el espíritu mío emerger,
por los pasillos de maderos
de esta antigua casuela;
misteriosa corroída
por débiles lamentos,
ensanchadas por lujuriosas
y modestias de sarcasmo.

Sombra penetrante,
madre de mis miedos;
odio angustioso, tiniebla maldita;
donde va tanta ansiedad, que desvelantes son;
socapante, inquieta lleno de derroche vanidoso.

¡Silencio.. silencio..!
no ves que estoy meditando,
y debo concentrarme, para hundirme
en este silencio profundo, que brota notas diferentes,
para el deleite de mis sentidos;
ya está en mí, tanta energía, como anfetaminas.

¡Ahora que! ¡en que piensas!,
y que piensas de esto:
todos están locos,
ni siquiera, me has dado la razón,
pues se, que más loco esta,
este frustrante loco que escribe,
donde, pueden ser realidades o lógicas inútiles;
¿qué esperas de mí?
¿qué esperas que te diga?
de este demoníaco silencio.

Solo rezo en silencio,
observas que mis labios, no responden,
ya no puedo hablarles,
solo estoy murmurando necias palabras,
es que ¡entiéndeme!
en veces se desperdicia energía,
al querer hacerte recapacitar, 
no es que encaje de realismo,
pero me es cruel este espejismo.

Roces que provocan en mi,
es un exalto de mi subconsciente;
que envuelve sobre mi piel,
un haraposo sentimiento,
carcomida por desterrantes,
negras y vanas emociones,
queriendo ser un ave rapaz,
para corroer o perseguir mi presa;
se enmarañan entre mis ojos, nube gris,
que empañada queda, de fatal desesperación.

Cuanto puedo volar, cuanto puedo alcanzar,
con aquella visión,
para luego descender, hacia agujeros de perdición,
desde todo tiende a ser, un vil fracaso.

No piadosa o cruel bestia, vestida de mujer,
dejes que se apague, descontrolablemente la vida,
de este miserable ser,
que se arrastra, 
como aquel cruel animal del pecado.

Sensible Dios..
¿que conseguir siendo bueno?
si en fin,
todos ni si quiera
te han tomado en cuenta;
porque no les interesas
y simplemente quieren ignorar
que existes,
en este mundo blasfemos,
todos han creados sus dioses, 
con el fin de someternos, 
con su poder individual.

Por Juan Jose Curicama Naula
"El Por Siempre Ulises"
Odisea de un Amor Nefasto
Quito-Ecuador


martes, 27 de enero de 2026

Tierna Mía

Tan encantadora y divina mía,
a la luz del día,
henchida de destellos está;
tanto la quiero,
que arrancar este miedo quiero;
iluso como un sueño de niño,
atesoro su cariño;
¡ah! pasionaria mía,
como podré alcanzarte, y poder implorarte; 
¡pues! nada importa,
más que su mustia mirada,
que me acosa;
acechándome como misteriosa
sombra, en mi alcoba.

Juega con mis instintos,
no importa cuánto;
agárrate de mis entrañas,
aráñame con tus impulsos;
carcome esta silenciosa soledad,
que brota sin piedad;
que puedo ya hacer
si ya te tengo entre mis sueños;
usurpaste mi hondo vació
y as llenado de alegrías,
erradicaste mi senil tristeza;
opacaste este dolor,
lograste darme alas,
para salir triunfante
de este tedioso laberinto;
inspiración loca,
mas loca, la vida sin sentido,
numen, fugitiva mía, cándida y serena,
extasiados mis sentidos se encuentran,
cuando en mi, siempre estás.

Por Juan Jose Curicama Naula
"El por siempre Ulises"
Odisea de un Amor Nefasto
Quito-Ecuador


sábado, 24 de enero de 2026

Quebranto de Existencia

Aquel día como cualquiera,
que brinda esta tierra;
mustia y delicada padecía ella,
era la mujer de mi vida,
que suplicábame un poco de piedad,
para sostenerse, un poco más,
¡era esa mujer, la amante mía!,
que en mi vida fallida,
un día fue mía.

¡Es esa misma mujer!
que se enmarañaba
de cortejantes hombres,
¡era ella! la que se vendía al mejor postor,
¡era ella! la que un día,
la tuve sobre mi regazo,
¡era ella! la que humedecía
mis labios con los suyos,
¡era ella! el pedazo de mi vida
¡mira ahora!
solo queda el despojo y puñados de lamentos.

Pocos la visitaban, pocos, 
en su triste morada;
sola ya estaba,
como postrimera primavera,
cuando yacen las hojas
de los árboles en los suelos,
carcomidas por aquella
hambrienta polilla.

La quise tanto, pero ya no reflejo
aquel derroche de amor,
que aquel entonces tenía,
no siento más que un agravio
y un poco de lastima piadosa.

¡Allí estaba! en esa cama tibia,
que pronto será,
el recuerdo de los demás,
¡allí estaba! seguía suplicándome,
¡regresa!
sin embargo ya no hay cabida
en mi interior; solo estaba
allí, cubierto de máscaras,
para calmar su aflicción.

Fue muy grato conocerte,
dijo su delirante voz
¡hasta siempre vida mía!
hasta siempre mi adorado;
se despidió enternecida,
con su crepúsculo sepulcral
que estremeció
mi lánguido cuerpo.

Por: Juan Jose Curicama Naula
"El por siempre Ulises"
Odisea de un Amor Nefasto
Quito - Ecuador


sábado, 17 de enero de 2026

Nocturno

¡He aquí otra vez,
al pie de tú ventana!
buscando el consuelo,
que hurta la paz;
contemplo tus desvíos,
y adoro tus desdenes,
es la fuerza que me une;
energía misteriosa,
que vigoriza el afán.

Concesión venerable
de lucha bohemia,
cautivante mujer,
no desesperéis
mi ansiedad;
juntad,
tú alma a la mía,
salvadme de la hoguera;
no resisto más,
tener tus divinos ojos,
tan lejos de los míos;
venid por piedad,
ya la nostalgia explotara.

Definitivamente;
es toda la fuerza
que expande,
un corazón enamorado;
venid conmigo esta vez,
para poderte decir,
lo que siento en el fondo;
no dejes que sufra más,
ya tú ausencia basta;
traed la ilusión,
que formo vuestro corazón.

No matéis, vida mía,
la soñolienta albura,
que derrama el alma;
ama como tal,
y venid hacia mí;
glorificad,
la pasión ansiada,
no temáis,
venid junto a mí,
y albergad la paz
juntando el cielo y tierra,
hacia el edén prometido,
que os nombró,
vuestro padre celestial.

Por: Juan Jose Curicama Naula
"El por Siempre Ulises"
Odisea de un Amor Nefasto
Quito - Ecuador



viernes, 16 de enero de 2026

Anunciada Muerte

Me has dicho, que estoy muerto,
pero no ves acaso, que aún vivo,
no sé si solo es mi cuerpo, el que existe,
o aún estoy con la energía viva,
que es mi espíritu.

Que en esta vida terrena,
es mucha la nostalgia eterna,
que en mi carcome internamente
como un sol naciente
a la madrugada.

Siento la sangre
correr por mis venas,
o es la sensación
frontal de mi pasión,
brotada como un haz de luz
en desesperación,
causando vagas
esperanzas a las penas
mías, sin oportunidad
de rectificar está muerte agónica,
que asfixiante, me tortura.

Por: Juan Jose Curicama Naula
"El por Siempre Ulises"
Odisea de un Amor Nefasto
Quito - Ecuador


jueves, 15 de enero de 2026

Cándida Mía

Candores de dulces
reflejos que exaltan;
armoniosas melodías
que tus labios brotan,
eres tierna como el rocío,
que en mi exhorta,
alucinaciones de vagas esperanzas,
que cautivo está;
lontananza estrella mía, 
cautivante mujer;
inmensa ventura me causas,
cuando voy por doquier,
ninfa mía, cual es tú ilusión,
pues pasión me causa
admirarte, con gran sensación,
provocándome gran acción.

¡Ah mujer mía!
¿dónde estabas?
cuando yo necesitaba de ti;
aquel regocijo de sosiego,
que salía a lucir dentro de ti,
con gran embeleso;
cautivaste las nostálgicas noches,
obligándome a ser
como soy en mis derroches;
simas infinitas,
crean imaginación.

Borrando las más candentes
inspiraciones en un entorno de silencio;
carcomiéndome a solas,
numerosas palabras desvanecidas,
en potestad,
alucinando vagas esperanzas,
tales zafras vividas;
mendigando un poco de ansiedad;
que ilusa profana mi sacro corazón,
derramándose por tú belleza
esplendorosa que transmites,
... ese gran pundonor,
que a nadie las distes,
solo queda ahora en ti,
 la gracia de la razón.

Cándida mujer, de ojos apacibles,
augurio de mis noches increíbles;
tangible como una rosa primorosa;
afable rostro, divina y hermosa;
luz cautiva que emerges de la nada,
iluminando mi lecho
que se incrusta como espada;
¡nunca dejes que mueran!
los destellos de tú pureza,
mí añorada mujer,
que en ti brota
dulce aroma de cereza.

Vedado quedó en mí, el corazón;
extasiado y lleno de esperanzas mágicas;
rociado queda ya, el alma,
con tú fragancia omnipotente que a la vez,
la embriagas;
ninfa mía,
tan mía,
como el aire que aspiro
inquieta queda mi razón,
cautivante mía,
para ti no hay,
más que estás palabras,
anidadas de lo más profundo
que asombra,
al corazón.

Por: Juan Jose Curicama Naula
"El por Siempre Ulises"
Odisea de un Amor Nefasto
Quito - Ecuador


miércoles, 14 de enero de 2026

Fantasma Misterioso

Soy un solitario hombre,
que vaga por las noches,
triste y mofado,
por los demás;
sin ventura alguna,
huyo del cruel manifiesto,
marcado a mi suerte;
buscando sosiego,
en aquel lóbrego
misterioso;
¡bajo un árbol
me encontraba!
disgustado;
soñoliento,
con vagas esperanzas,
de vivir.

¡De repente!
una mano misteriosa
acariciaba mi cabellera;
y una voz suave y refinada,
tocaba mis oídos;
y me decía:
¡cobarde!
“porque te has dejado
vencer tan pronto”
y como arte de magia,
ya nada escuchaba luego;
ni siquiera el zumbar,
de la brisa,
o el lamento mío,
que siempre era frecuente;
es así, cuando
desesperado
corrí,
hacia mi pobre aposento.

Era verdad,
la nostalgia
de la desidia
me estaba
acosando;
consumiendo,
como un burdo 
y grotesco desafío,
era difícil de aceptarlo,
¡pues! nada podía,
contra mí propia
voluntad;
¡sin embargo!
las voces de un fantasma,
perdido en su mundo,
gimoteaba
su desdicha;
abriendo la luz
de la esperanza.

Era una alma en pena;
que odiaba ver al hombre,
arrastrar su orgullo,
sin compasión
a la derriba,
era aquella alma que rindió,
tributo a esta vida ajena;
¡qué alma tan generosa!
apiadarse
de quien más necesita,
sin pedir a cambio, nada;
¡delirante ser a ti me consagro!
por ser tan esplendorosa
y bondadosa a la vez.

Por: Juan Jose Curicama Naula
"El por Siempre Ulises"
Odisea de un Amor Nefasto
Quito - Ecuador



martes, 13 de enero de 2026

Donde Estas

¡Dónde estás amor espectral!
que con tanta ansia,
mi corazón te busca,
¡donde está!
esa sonrisa
que dibuja en sus labios,
y que a los míos,
las provoquen;
¡donde están!
sus divinas pupilas,
que mis ojos quieren ver;
¡donde está!
esa lírica voz,
que mis oídos,
quieren deleitarse;
¡donde está, su cuerpo!
que cuando la abrazo,
en mi se desvanece en la nada;
¡donde está!
la amante mujer,
que en mis pensamientos,
siempre está;
es un sueño nada más,
ya pronto despertare de aquel.

Eres real o simplemente,
eres el encanto,
del sueño más ínfimo,
que en mi se plasma,
las formas de tú imagen
en plena soledad.

Por: Juan Jose Curicama Naula
"El por Siempre Ulises"
Odisea de un Amor Nefasto
Quito - Ecuador


lunes, 12 de enero de 2026

Lucero Fugaz

Lucero mío, fulgor intenso,
que iluminas por la noches;
guíame a la esperanza,
que aun retiene el alma,
sosegame con tú ventura,
envuélveme con embelesos.

Eres la luz profunda,
compañera de mi soledad;
en ti solamente confío,
ya los demás me engañaron,
con destreza y fatal burla,
que consecuentemente lastima.

Fugaz lucero,
te pareces a un forastero,
que llega y desaparece
a la vez
pero nada es comparado,
lo hermoso de tú esplendor;
a la distancia,
eres la pura materia
incandescente,
que jamás fenecerá en mí.

Por: Juan Jose Curicama Naula
"El por Siempre Ulises"
Odisea de un Amor Nefasto
Quito - Ecuador


Vagabundo

Que soy un vulgar vagabundo,
¡comentan¡
las personas que tientan,
las amarguras que brotan
sus insignificantes palabras
de su vida corta.

Puedo ser un callejero,
pero con un inmenso ideal duradero;
donde las pocas palabras
que emerjo, serán solo euforias,
para aquellos que desgracian
mi existencia .

Soy aquel que engrandeció el espíritu,
con mucho ímpetu,
¡ese soy yo!
un vagabundo sin causa; 
pero, no ven,
siquiera a su contorno lo que pasa,
he injurian mi alma.

Son personas bastas y vacías,
que se conforman
con sus visones cortas,
que aun, siquiera pueden
mirar su necia sombra,
que tan cerca
se encuentra y recobra vida,
es aquel ego que no son castos.

Por: Juan Jose Curicama Naula
"El por Siempre Ulises"
Odisea de un Amor Nefasto
Quito - Ecuador



domingo, 11 de enero de 2026

Candor que se Escurrió

¡Ay qué vida!
¡más absurda la mía!
queriendo escapar de aquellos
que me amaron algún día,
teniendo en cuenta ciertos
perplejos de estima baja;
huyo a lo más frecuente
que es el desmadre de una paja;
absoluta misericordia
reflejada en mi noches locas,
tan locas y sombrías
que para aquellas son pocas.

Para mí ya todo termino,
ya solo queda, tus recuerdos;
aquellas palabras
que nunca pudieron brotar;
solo queda en ti,
untada de este orgullo;
donde padeciste al no escuchar
de estos labios, ¡un te amo!
los roces de tú espíritu con el mío;
solo yo lo sentía, con más ánimo,
inspiración pura, que nunca moriría,
fuiste una, pero siempre la mejor;
ninfa dorada que en mi regazo
siempre estabas; te imaginaba
como esculturas de hielo;
que se derretían entre mis brazos;
soy un ser diferente, y no el peor;
astrales rosas te puse,
bajo tus pies, mas sin embargo,
fue un engañoso sueño.

¡Alcanzarte ya!
mi dulce estrella quiero,
pero no puedo,
los miedos me asaltan,
las palabras son vanas, 
y me ahogo,
en una zafra de agua,
que finamente escogí para ti;
xerófilo silvestre que en ti vaga
la discordia de lo más inmundo,
acechado como corrientes de aire,
que nunca has reclamado;
nada más admirable
como aquella planta soy,
tan recia en veces,
demostrando un alto grado furor,
de grandeza;
desde entonces, regocijado, 
como flores en un cántaro de barro, 
me encuentro,
en el altar de imperios creados
por voces de quebranto.

Por: Juan Jose Curicama Naula
"El por Siempre Ulises"
Odisea de un Amor Nefasto
Quito - Ecuador


sábado, 10 de enero de 2026

Siempre Estas Allí

Me cuesta tanto imaginarte,
me cuesta tanto contemplarte,
pero más me cuesta amarte,
con gran expresión de baluarte.

¡Donde está, mi amada!
¡donde está, el hada!
que en mi quedo su faz,
que imagina, mi
pensamiento pertinaz;
¡donde siempre estás ....!

Me envuelvo en la ilusión,
en donde en constancia, está la pasión,
de un día encontrarte;
tan bella y pura como un arte,
cubierta de fino lino,
tu rostro tan divino.

¡Donde está, la musa!
que en mi corazón
es la intrusa,
jadeando
un inmenso grito,
implorando
que vengas pronto.

Pues, hechizado
quedó el corazón,
¡eh! ¡acércate pronto!
con más razón,
que el alma mía
gime y llora,
al llegar la aurora.

Por: Juan Jose Curicama Naula
"El por Siempre Ulises"
Odisea de un Amor Nefasto
Quito - Ecuador
 

viernes, 9 de enero de 2026

Amor Prohibido

¡Oh mujer!
encanto del ayer,
te busco por doquier,
y aun, no te encuentro;
quien te secuestro,
amante mía.

A donde fuiste,
señora mía,
¡a donde!
que hoy mi alma,
atesorándote vive.

Sé que los seres como nosotros,
siempre amamos en secreto,
¡siempre!
y ese, es el gran error,
¡queremos a hurtadillas!

¿Qué falta de confianza?
sé que en tú hogar,
todo era desidia,
lamentos y más lamentos,
donde más se profundizaba
el rencor,
y envenenaba el alma.

Amante mía, 
me es cruel haberte amado;
pero más cruel es:
haber sido el fruto de engaños;
si bien es cierto la Biblia dice:
“no deseéis la mujer de tu prójimo”.

Pero en los dos;
cabía más que un infierno,
porque el calor que brotábamos,
era más intenso,
que los amores permitidos.

Ya en nosotros ungía,
el maléfico sarcasmo,
que denotaba misterio,
la fuente viva del engaño,
el edén de placeres,
la luz perdida al horizonte,
¡que pronunciaba!
la última esperanza,
pero ninguno de los dos,
reconocíamos,
el gran dolor que transmitía,
la infidelidad;
¿qué clase de seres hemos sido?
acabar la ilusión,
de quienes en nosotros confiaron,
lastimando a fuego lento, 
sofocando la razón de vivir.

¡En mí,
nada de eso me abrumaba!
en aquellos momentos,
solo importaba,
el calor de su piel,
los besos apasionantes,
que consumía los míos,
el fulgor intenso,
que emitía de sus ojos,
sus rizos cabellos,
que cobijaba nuestro lecho;
días aquellos de fragante,
aroma pasional,
descubrimos el amor prohibido;
tan prohibido, que no se si los Dioses del
amor, perdone está calumniante lujuria.

Por: Juan Jose Curicama Naula
"El por Siempre Ulises"
Odisea de un Amor Nefasto
Quito - Ecuador


jueves, 8 de enero de 2026

La Muerte

Misteriosa y muda,
como aquel frió cemento,
que encierra en mi lamento,
¡estas allí! como un sepulcro, pálida y muda.

¡Estas allí! en aquel hoyo,
sigilosa, cobijada de tinieblas,
y encerrada en esta cruda realidad,
¡te beso! pero eres brisa,
te abrazo y no te siento,
mezquina como sombra pasajera.

Oigo tus gemidos, llanto incontrolable,
¡ya no llores alma mía!
que mi cuerpo aun no expira.

Eres como aquel cuadro
que se pinta en mi alcoba,
tan profunda, postrada
como una diosa, necesito poseerte,
que más queda; te tengo y no te tengo.
necesito de ti, aquel alivio,
que calme esta delirante angustia.

¡Padeciste alguna vez!
pero aun no mueres en mí,
¡es tan grande, esta huella!
no dejare incansable espíritu,
que te alejes de mí;
no es tan fácil, dejarme solo,
no sientas que soy una tortura,
simplemente soy aquel ente,
que deambulante, requiere de tu ser,
estas palabras son tuyas y mías,
mías y tuyas eternamente.

Por: Juan Jose Curicama Naula
"El por Siempre Ulises"
Odisea de un Amor Nefasto
Quito - Ecuador



martes, 6 de enero de 2026

Enternecida Mía

Desde el umbral de esta ventana
¡te admiro!
veo caer el atardecer, lentamente;
¡acechando ya! la noche,
donde mis pensamientos
son más nefastos;
¡insomnio.. insomnio!
me has causado,
desde aquel instante
en que te encontré,
desde entonces
para mí,
quererte en silencio
es mi derroche,
como un reproche.

No sé si es que estoy flaqueando,
con mi inspiración
o es que acaso es, una ineptitud;
de mis sentidos
que cuando queriendo quererte,
no me animo a fluir,
aquellas palabras;
que con pudor
el corazón emerge.

¡Oh, Mi hermosa mujer!
de sutil piel,
tan delicada como
un vaso de cristal;
aroma delicioso que despide
de tú cuerpo,
son jazmines para mí;
¡que embriagante es!,
la pureza misma de tu alma.

Por: Juan Jose Curicama Naula
"El por Siempre Ulises"
Odisea de un Amor Nefasto
Quito - Ecuador



lunes, 5 de enero de 2026

Inocencia Atormentada

A la sombra de un árbol;
se encuentra
aquel niño miserable,
con su vocecita quebrantable,
y lágrimas que corrían
en sus rosadas mejillas,
como si hubiera padecido
de maltrato;
se me entumecía el alma,
se me partía el corazón;
pues nada se puede hacer;
solo queda, preguntarme,
¿quién sería ese infame ser,
que lo corrió?
donde desechando su ira,
se complacía de su ignorancia;
lastimando su débil y delicado
cuerpecito infantil.

¡Quien entiende!
a tales personajes absurdos
que echan su locura,
en un inocente vástago;
de sensible corazón,
y rostro angelical,
que simplemente juega
y vuela imaginación,
buscando un cielo,
lleno de compasión,
para su protección.

Por: Juan Jose Curicama Naula
"El por Siempre Ulises"
Odisea de un Amor Nefasto
Quito - Ecuador



Triste Realidad

¡Gritos de libertad!
hoy proclamo
con la frente muy en alto,
y puños de revolución;
soy uno más,
de esta sociedad arcana,
que paga sus tributos,
y recibe despojos;
la insaciable causa del poder,
ha causado destrozos, autonomías,
desvaríos, muertes incompetentes.
Ya nada puede con ella,
ni gritos, ni lamentos,
pues ¡eh aquí!
el soñador de una tierra libre,
con fragmentos de guerra,
y brazos suntuosos,
que denota un elogio
palpable a la justicia;
solamente la porfía
y la lucha deleitara mi ser,
dadivoso y ufano,
emergeré las frases de libertad.

Esta es la triste y cruda realidad,
no visto de etiqueta,
ni llevo portafolio,
soy humilde,
con el alma soñadora,
que expande por doquier,
la profecía ansiada,
el tronar de las guitarras
y dulces melodías;
ese soy yo,
quien enfoca su propia ilusión.

Un fulgor al ocaso,
me espera con ansia,
ansia loca de mente abierta,
no doblegare mi espíritu,
del poder lograr,
¡la existencia de surcos!,
no podrán opacar
los pasos,
mucho menos
los pensamientos,
que engrandece al hombre; 
por su ideal,
¡ni después de muerto,
lograran silenciarme!.

¡No Sucumbiré!
de esta monotonía grotesca,
que abusa de la ingenuidad,
injustamente,
ya está basura social, 
pronto acabara al fin,
y el áureo maravilloso,
de la mañana,
expandirá sus rayos
y bañara de oros,
y junto a la libre expresión:
¡gritare!
¡Por siempre libertad!
¡Por siempre libre!
¡Por siempre Ulises!

Por: Juan Jose Curicama Naula
"El por Siempre Ulises"
Odisea de un Amor Nefasto
Quito - Ecuador



domingo, 4 de enero de 2026

Un Negro Mártir

Voy divagando
como misteriosa sombra
por las noches;
las caricias más vanas
de la oscuridad
en pleno reproche;
no es mi imaginación,
es la sensación
de mi acabada esperanza;
envuelta de temores y tedios,
proclamando la inexistencia de algo;
¡en ella! alcanzan,
los más angustiosos derroches,
de impune soledad;
que mata sin piedad,
en esta edad;
desvanecida hacia un holocausto
de angustias y horrores.

Fatalidad de engaños,
conseguiste que el alma mía,
llegue a ser derrotada, al pasar los años,
con palabras de hipocresía,
que repugna y desprecia,
y en ti, es denotada,
hacia lo más sarcástico,
donde es más resistente,
aquel error incipiente,
¡es esa! 
la necia, la repudiable y la miserable sabiduría;
engarzando a un doble entendimiento
sus farsas promesas que embaucarían,
a los seres más nefastos
de esta corroída tierra;
que viene desde hace mucho tiempo,
sin emprendimiento.

Me estoy alimentando
de aquellos misterios;
donde en mí, todo es:
nostalgias sin rumbo;
¡parece que en mí!
absolutamente todo, todo es turbio,
como se torna un desquiciado
a su loca necedad,
cuando cree haber visto
una mágica ansiedad,
cubierta de matices,
que vendan a los ojos,
ojos que plenamente,
están ciegos, para sus ingenios,
¡oh cielos! ¿que esta, ocurriéndome?
me encierro en mi mundo,
sin saber que causas
han afectado este indulto,
que ahora es tan inculto,
y hoy estoy de luto.

Voy hacia cielos infinitos,
donde vuela mi mente,
donde finjo un paraíso
de arrobamientos,
que en mí; todos los sentidos
dejan inquietos;
este místico vuelo,
me ha encadenado tan fuerte,
que ahora siento
que ya todo es en vano,
¡se a quedado el alma sola!
netamente sola, el alma mía,
ya mi cuerpo yace,
recio en aquella tumba, 
sin más dolores,
sin más temores
y en plena calma;
en aquel féretro frío
y sombrío, que incita escalofrío.

El espíritu mío,
¡ya no está conmigo!
¡ya no está conmigo!
¿por qué has dejado
el cuerpo inerte?,
¿por qué no has dejado
que ame el corazón?
que palpitante estaba
por aquella ilusión,
¡ya no estás conmigo!
¡ya no estás conmigo!
¿a dónde fuiste alma mía?
¿en dónde te escondiste?
que otra desilusión
estás pretendiendo causar;
quien sabe,
¿acaso estás en otro cuerpo?
que en mí, la lógica
aun desacierta este placer;
que es humillante, ante este ser
que esta zollipo.

Bajo aquellos mantos
negros me escondo,
de la miserable caricia
que rodea mis ensueños,
¡ahí estoy moribundo!
con el espíritu solitario,
tratando de seguir un áureo
cuento, que a lo mejor aludiría,
como un encanto; de lo contrario
cundiría empeños,
¡empeños siniestros!
hacia un desahució
que un día quedará opacado,
en esta basta tierra; convirtiéndose
en pequeñas porciones de materia;
aquellas diminutas partículas
que no dejaran de cesar,
hasta el día de aquel fin;
prevaleciendo los ideales,
que riega el pensamiento.

¿Qué demonios está ocasionando
esta frustración?
que lentamente atormenta
el cerebro, ocasionando misterioso dolor;
¿qué es esto?
es que hasta los alaridos
de fieros animales desconocidos,
se lamentan;
como anunciando
la llegada de la tempestad,
o es el fin, de esta vida
terrena, descuartizada en dos,
de macabra obsesión,
desorbitado como aquella lumbre
de poco calor;
es este el juego,
siniestro que convierte
en especulación, ¡todo este engaño!
enredando en mi mente, ¡sin piedad!

¿A cuántos seres débiles,
está consumiendo esta pesadilla?
o es acaso la muerte,
que está en acecho
junto a mis espaldas,
se incrustando, como espadas,
engañándome con fatales,
sarcasmos de querella;
son estos los temores
que lastiman como puñales,
alojándose lentamente
y opacando mi recia vida,
amargándome,
como si fuera
un cuerpo sin cabida,
¡maldito miedo!
¿acaso no tienes alguien
mas superior, que te atemorice?
y dejes ya en paz
a este nefasto ser, sin augurios,
ya deja de perseguirme con tú negra
sombra, en estos calvarios,
que siempre es agobiante.

Por: Juan Jose Curicama Naula
"El por Siempre Ulises"
Odisea de un Amor Nefasto
Quito - Ecuador


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Poesía Inedita