Son milésimas de segundos, que aún no te olvido,
me intrigas, me tienes tenso, ¡no soy yo, el paranoico!
algo indica, en tu denotada aflicción,
aflicción, retratada como obsesión,
eres tu virginal mujer, que engendras de lo más curioso,
eres tu diva mía, que siempre esta acongojada,
no preciso, aquella misteriosa sombra que corroe,
pero presiento que es algo inmortal,
que arrastra, como pesadilla perversa,
suicidio maligno,
¡imagino! aquella lucha constante, contra tu delirio,
siento tu intenso dolor, siento tu perverso ardor,
además siento esta sangrante herida,
es más fuerte, que el delirio de tu alma,
puedo escuchar tus gemidos, escuchar tus clamores,
sé que en la noche rezas a tu dios,
y suplicas que detenga tanta angustia perturbadora,
y así pueda el sueño profundo ser conciliadora.
me intrigas, me tienes tenso, ¡no soy yo, el paranoico!
algo indica, en tu denotada aflicción,
aflicción, retratada como obsesión,
eres tu virginal mujer, que engendras de lo más curioso,
eres tu diva mía, que siempre esta acongojada,
no preciso, aquella misteriosa sombra que corroe,
pero presiento que es algo inmortal,
que arrastra, como pesadilla perversa,
suicidio maligno,
¡imagino! aquella lucha constante, contra tu delirio,
siento tu intenso dolor, siento tu perverso ardor,
además siento esta sangrante herida,
es más fuerte, que el delirio de tu alma,
puedo escuchar tus gemidos, escuchar tus clamores,
sé que en la noche rezas a tu dios,
y suplicas que detenga tanta angustia perturbadora,
y así pueda el sueño profundo ser conciliadora.
No puedo declarar que eres mía,
no tengo aquel derecho,
porque todo es verdad, y todo es ficticio;
proclamar: que soy dueño de mi doncella, es mentira,
nadie es dueño de los pensamientos, ajenos,
peor aún, decir, que es propiedad mía, su cuerpo;
solo hay derecho, de ilusionarse, y derecho al placer,
la naturaleza, nos imanta a esta vida terrena,
podría ensalzarme con tus besos,
podría sentir que eres mía, ¡mía eternamente!
pero sin embargo se notará, ¡que es falso!
pretender decir que eres mía;
podré decir que te derretiste, entre mis brazos,
podré decir, que con caricias,
te amé, hasta quedar extasiados,
que mis manos tan ligeras,
se desbordaban entre tu suave cuerpo,
deleitabame de placer, que brotaba tu piel,
y lentamente, como caníbal,
acechaba y absorbía tu alma;
pero en fin, no soy yo, tu dueño;
ahora podrás aborrecerme,
o podrás quererme, con el mismo entusiasmo,
que siempre pregona, la fanfarrona dicha del amor,
podré expresar cosas insignificantes,
pero a lo mejor expresaría muchas cosas significantes;
un estruendo, es la fatalidad que emerge,
un sueño frenético,
podrán todas estas cosas, ser ciertas,
pero a lo mejor es un engaño,
¡pero que cuenta eso ….!
no soy expresivo, bien lo puedes notar,
pero a lo mejor disimulo, diciendo que lo soy;
creo que soy como aquel hipócrita,
que se encomienda a la nada (Dios)
pero que expresa aquel Dios,
simplemente es algo, irreal,
que empeña a ciegos a discernir la verdad;
el cielo para mi será, un embrollo de gases tóxicos,
será el reflejo del planeta en extinción,
que justamente hoy se muestra moribunda a diario,
¡entonces que decir? si todo es un espejismo;
todo lo superficial es bello,
que se envuelven en mantos finos,
pero si notaran lo inverso,
será un grandioso asombro caótico,
donde nefastamente cobijará la turbia deidad.
no tengo aquel derecho,
porque todo es verdad, y todo es ficticio;
proclamar: que soy dueño de mi doncella, es mentira,
nadie es dueño de los pensamientos, ajenos,
peor aún, decir, que es propiedad mía, su cuerpo;
solo hay derecho, de ilusionarse, y derecho al placer,
la naturaleza, nos imanta a esta vida terrena,
podría ensalzarme con tus besos,
podría sentir que eres mía, ¡mía eternamente!
pero sin embargo se notará, ¡que es falso!
pretender decir que eres mía;
podré decir que te derretiste, entre mis brazos,
podré decir, que con caricias,
te amé, hasta quedar extasiados,
que mis manos tan ligeras,
se desbordaban entre tu suave cuerpo,
deleitabame de placer, que brotaba tu piel,
y lentamente, como caníbal,
acechaba y absorbía tu alma;
pero en fin, no soy yo, tu dueño;
ahora podrás aborrecerme,
o podrás quererme, con el mismo entusiasmo,
que siempre pregona, la fanfarrona dicha del amor,
podré expresar cosas insignificantes,
pero a lo mejor expresaría muchas cosas significantes;
un estruendo, es la fatalidad que emerge,
un sueño frenético,
podrán todas estas cosas, ser ciertas,
pero a lo mejor es un engaño,
¡pero que cuenta eso ….!
no soy expresivo, bien lo puedes notar,
pero a lo mejor disimulo, diciendo que lo soy;
creo que soy como aquel hipócrita,
que se encomienda a la nada (Dios)
pero que expresa aquel Dios,
simplemente es algo, irreal,
que empeña a ciegos a discernir la verdad;
el cielo para mi será, un embrollo de gases tóxicos,
será el reflejo del planeta en extinción,
que justamente hoy se muestra moribunda a diario,
¡entonces que decir? si todo es un espejismo;
todo lo superficial es bello,
que se envuelven en mantos finos,
pero si notaran lo inverso,
será un grandioso asombro caótico,
donde nefastamente cobijará la turbia deidad.
¡Puras fantasías, es la vida!
nada de lo que se palpa es real,
nada de lo que obstruye tus ojos es eterno,
¡justamente nada … nada es real!
no finjamos más, no pienses que soy real,
soy un vil espectro, que se asombró,
por tu belleza esplendorosa,
creo que he pecado contigo,
creo que es justo que me odies,
he fingido que soy un poeta,
patrañas, no soy un poeta,
simplemente soy el derroche de amarguras,
conocido como el esquizofrénico insoportable,
soy el existencialista del hambriento dolor,
cabe tanta ambigüedad, cabe tanta verdad,
cabe un sueño divino, un sueño perverso,
nada de lo que se palpa es real,
nada de lo que obstruye tus ojos es eterno,
¡justamente nada … nada es real!
no finjamos más, no pienses que soy real,
soy un vil espectro, que se asombró,
por tu belleza esplendorosa,
creo que he pecado contigo,
creo que es justo que me odies,
he fingido que soy un poeta,
patrañas, no soy un poeta,
simplemente soy el derroche de amarguras,
conocido como el esquizofrénico insoportable,
soy el existencialista del hambriento dolor,
cabe tanta ambigüedad, cabe tanta verdad,
cabe un sueño divino, un sueño perverso,
¡No importa mis torturas!
si en fin todos mantenemos encrucijadas,
tu por el sendero del perfeccionalismo,
en cambio yo, por el camino de sacrilegios,
y nos veremos siempre en aquella encrucijada,
me miraras a los ojos,
me dirás cuanto te extraño, cuanto te adoro,
yo diré con gran euforia,
gracias por tus decrepitas mentiras,
que son vacías y enlutan el alma,
soy el engendro del sueño más perverso,
que sofoca sin piedad,
y consume tu ansiedad.
si en fin todos mantenemos encrucijadas,
tu por el sendero del perfeccionalismo,
en cambio yo, por el camino de sacrilegios,
y nos veremos siempre en aquella encrucijada,
me miraras a los ojos,
me dirás cuanto te extraño, cuanto te adoro,
yo diré con gran euforia,
gracias por tus decrepitas mentiras,
que son vacías y enlutan el alma,
soy el engendro del sueño más perverso,
que sofoca sin piedad,
y consume tu ansiedad.
Por: Juan Jose Curicama Naula
"El Por Siempre Ulises"
Odisea de un Amor Nefasto
Quito-Ecuador
"El Por Siempre Ulises"
Odisea de un Amor Nefasto
Quito-Ecuador
